Tomes la decisión que tomes, si no lo haces exclusivamente por ti, te arrepentirás siempre.
Eso sí, tampoco puedes obligar a nadie a ser padre, así que habla seriamente con él porque luego no vas a poder exigirle más que manutención. Valora tu decisión imaginándote sola con el niño.
Mucho ánimo. Tú decides.