Ponte en el peor de los casos y piensa si aún así quieres seguir teniéndolo. Piensa si podrías ser madre soltera, comunicar esa decisión a tu familia y si quieres eso por encima de todo. Si es así adelante, no puedes obligarle a él a ser padre, pero él no puede tampoco obligarte a que no lo seas.
Muchísima fuerza