Hola! Igual suena un poco radical, pero yo le pondría las cosas claras y le daría un ultimátum. Tú nunca le has dado razones para desconfiar sino todo lo contrario (o eso dices), así que si es un inseguro y un desconfiado es su problema. No saben que lo tienen hasta que lo pierden nena… es así.
Yo estuve dos años con un chico cuyos padres estaban forrados, y él me hacía regalos más caros y me invitaba siempre que salíamos a cenar, puesto que yo era estudiante y no tenía un duro, pero siempre dejé claro que no me importaba ver una peli en casa y comer una pizza…
El caso es que cuando lo dejé se quedó tan despechado que se dedicó a decirle a todo el mundo que había estado con él por la pasta.
Aprendí la lección: nunca mais.