¡Dios mío! Parece que estás contando mi última ruptura. Fue tal que así. El día anterior bien y al otro oye, “te quiero muchísimo pero estoy muy agobiado y mo quiero que este te afecte, de verdad que lo hago por ti” en su día me tragué el cuento. Ahora ya no. Cariño, no le busques explicacion ni el por qué. Sigue tu vida, no te mereces a una persona que porque está “agobiada” te deja a ti en la mismísima mierda y oye que si tú te agobias que te den ¿no? No le permitas nunca a nadie que te haga sentir como tú que eres tú el problema. Quiérete mucho, no le escribas, en serio, no lo hagas.