Opción A. Es una mala excusa. Cuando quieres estar con alguien, estás. Sin historias, sin excusas. Así de simple. Pero mientras estés ahí para cuando él quiere, sin exigencias, pues mira que bien.
Opción B. Es un capullo. Lo sabe y lo utiliza porque el rollo de chico malo y atormentado tiene un tirón considerable y no es la primera vez que consigue que una chica con complejo de salvadora beba los vientos por el.
En cualquier caso, no va a salir bien, te vas a hacer mucho daño y tu autoestima va a quedar a la altura del betún.