Si no tienes ganas de verle no lo hagas. Una de las cosas que aprendí con el tiempo es que muchas personas se alejan de ti o toman decisiones por X motivos, y luego cuando cambian de opinión te convocan como si tu fueras el genio de la lámpara que debes salir en su busca e ir y darlo todo. Pues no es así. Tu vas si quieres, y si no quieres pues cuando te apetezca le hablas y a lo mejor él te dice que si o te dice que no, pero hacerlo simplemente porque es algo que él decidió ahora no me parece.
Para que quieras verlo debes sentirte cómoda, y estar segura de haber tomado una decisión, porque sino te va a dar dos mil y una explicaciones para volver a tenerte ahí enganchada, y cariño, nadie se merece eso.