Hola, la verdad es que entraba en tu comentario pensando que iba a ser otro caso de una sincericida que daña a los demás con la excusa de la sinceridad, pero me he encontrado un comentario muy maduro en el cual me he visto reflejada, en tu frustración, tu decepción, hace bien en ser sincera, siempre desde la asertividad y la empatia, y tus actos seguro que dejan huella aunque en ocasiones creas que no, pero es un camino difícil, plagado de obstáculos porque las personas tienen mucho miedo, al fracaso, al error, al ridículo, al juicio ajeno, a no ser suficiente, a la soledad… Y esto unido en ocasiones al egoísmo hace una mezcla difícil, a mi se me llevan los demonios también pero intento pensar que yo he sido una privilegiada y que mucha gente crece en entornos mucho más rígidos que mi familia, rodeados en ocasiones de personas que no solo no les apoyan sino que les hunden, con condiciones económicas más precarias, o simplemente con más dificultades para comprender el mundo, menos memoria, menos capacidad deductiva y no es culpa suya, no es excusa para ciertos comportamientos pero me ayuda a entenderlo y (a veces) tener más paciencia y ser más tolerante, ánimo, que aunque a veces te sientas sola si sigues ese camino acabarás encontrando a gente con una visión del mundo parecida a la tuya con la que disfrutar y relajarte, un abrazo