A ver, él te pidió que volvieras, pero está claro que juntos no podéis vivir. ¡Huye, huye lejos y ni les digas dónde te vas! Menuda familia, si la mía fuera adí haría años que se hubieran tenido que inventar mi vida entera porque no habrían vuelto a saber nada de mí.
Vete con tus mascotas, hay un montón de sitios, o prioriza: tus mascotas o tu salud mental. Yo quiero mucho a mis mascotas, pero porque no me las puedo llevar a otro sitio no voy a vivir en el mismísimo infierno.