mira, me he leído tres párrafos y ya me he sofocado preguntándome qué haces con ese tío, a parte de tirar tu vida (y tu autoestima). Menos mal que en el último párrafo ya te das la respuesta tú misma. ¡Que la vida es larguísima, mujer, y tú estás empezando a salir del cascarón ahora! Si ya escoges cargar con semejante losa de tipo no me imagino cómo estarás con 40 años. ¡A vivir, nena, que vale mucho!