No sabes como te comprendo, parece que estaba leyendo a mi yo de hace unos meses atrás. Te cuento lo que a mi me funcionó. Yo pasé un mes o algo más sin hacer absolutamente nada. No le lavaba ni un calcetín (aunque pusiera la lavadora medio vacía), no fregaba y no limpiaba absolutamente nada. Compraba lo que era imprescindible para mi y me hacía mi comida con la sartén que yo lavaba y posteriormente volvía a dejar en la pila de cacharros sucios. El día que él se quejó de que no tenía ropa limpia pues… se lo expliqué… tú no tienes ganas? Yo tampoco, pero hay que hacerlo. El me propuso contratar a una mujer que haría las cosas de la casa y que por supuesto pagaría él porque gana más que yo y porque es quien NO quería hacer nada. Ahora mismo viene una persona a hacer las tareas domésticas, pero él se ocupa de muchas más cosas que yo: plancha, friega, limpia de vez en cuando… A mi me funcionó.
Eso si, si la cosa sigue igual yo abandonaría la relación, porque eso no lleva a nada, no respeta tu tiempo, ni tu esfuerzo, ni hay compromiso en la convivencia. El amor se demuestra en los pequeños gestos cotidianos. Muchísima suerte y que pase lo que pase sea lo mejor para ti.