Nunca se está preparada para ser madre, es algo que se va aprendiendo día a día y hay cosas que te salen de forma natural al nacer el pequeño.Para nada acaba la vida, pero hay un cambio de ritmo y de prioridades y cada familia tiene que encontrar la organización que mejor le funciona. Tras la baja maternal, guardería y canguro y algún fin de semana se puede recurrir a los abuelos para una miniescapada o salida a cenar.