No solo es que dejes de sentir las mariposas, es que directamente las matas… Necesitas esa adrelina que te produce conocer a alguien nuevo y encima que sea «prohibido», siempre da más subidón. Pero preguntate a tí misma por qué no dejas a la otra persona primero. Eso puede demostrar inseguridad y miedo a estar sola o simplemente creas una excusa perfecta para dejar a la otra persona. El mayor problema no es que engañes (que ya sabemos todos que es feo pero es un arte que domina casi toda la sociedad…), sino que realmente te estás engañando a ti misma. Sin contar que algún día encontrarás la persona con quién realmente sientas la necesidad de estar y puede que no pueda confiar en tí con ese historial… Piensa el triple, haz el doble y habla la mitad. La sinceridad a veces está sobrevalorada y se suele utilizar más para expiar culpas.