Para quien dice que es imposible que no se acuerde de nada, yo una vez vez bebí tanto (una y no más) que tuve un lapsus de unas tres horas en las que no se que pasó, desperté en mi casa, según le contaron el novio de mi amiga, la cual también iba fatal, nos llevó a cada una a nuestra casa, no sé ni cómo subí las escaleras y me tiré en la cama sin quitarme ni la ropa. Ósea, que si que puede pasar.