Mi marido tenía un problema con el alcohol, pero no de ese tipo. Cada vez que bebía se ponía agresivo, no me llegó a levantar la mano, pero si me insultaba y me gritaba. Fue antes de casarnos y después. Imagináos que me casé y mi única preocupación en la boda era que no se pasase mucho con el alcohol. Sabía que era el alcohol porque el resto del tiempo él es/era genial, se que me adora y me lo demuestra constantemete. Pero ya no podía/quería estar pendiente cada vez que salía de fiesta de si iba a beber mucho o no. Así que me planté, o buscaba ayuda y conseguía controlar el tema alcohol (más que nada, saber cuándo parar), o le dejaba. Fue duro pero lo entendió, buscó ayuda y hablo con su familia más cercana para que entre todos le ayudásemos.
Hoy en día estamos genial, aunque reconozco que aún si sale (muy muy pocas veces, que ya tenemos niños y las ocasiones menguan) contengo un poco el aire, pero nunca ha vuelto a pasarse.
Yo creo que debéis hablar de su problema con la tolerancia al alcohol y si de verdad quiere que estés a su lado buscará ayuda. No será fácil, pero luego compensa. Te lo prometo.