A ver, a mí personalmente no me parece una perversión. Creo que los hombres tienen tan sexualizados nuestros pezones que puede darles por ello.
Los límites los pones tu, quiero decir, si no te gusta y no quieres, no lo hagas.
Pero tampoco juzgaría a tu marido como un enfermo por ello. Simplemente creo que es una especie de fantasía que tiene en este momento. Nada más.
Cómo digo, no cedas si no estás cómoda.