A mí sinceramente no me parece extraño. Conozco a varias amigas cuyas parejas se lo han propuesto. Algunas dicen que sí y otras que no. Los límites con tu cuerpo los marcas tú. Hubo una por ejemplo, su marido tenía muchísimas ganas de probar esa fantasía y llegaron a un acuerdo que fue que ella le dejaba hacerlo si lo hacía cuando él le ataba a la cama. O algo así. Un intercambio de fantasías. Un beso guapa