Vamos a ver, creo que el debate es más simple de lo que parece. Sustituye «se meten conmigo por ser vegana» por «se meten conmigo por ser lesbiana» o «por salir con un musulmán» o «porque soy de Podemos (en una familia conservadora)» o «porque soy del PP (en una familia comunista)». ¿Ves a dónde voy?
El problema no es que seas vegana, sino que tienes unos valores diferentes a los de tu familia/novio y a los del lugar en que te has criado y tu entorno no los respeta. El conflicto podría venir por el veganismo o por cualquiera de los ejemplos que he puesto arriba.
Al final la solución siempre es la misma, a todos los debates: intentas explicar tu opción, pides respeto a todos. Si lo consigues, fantástico, la convivencia es posible. Si no lo consigues, te planteas si el resto de los aspectos de la convivencia te compensan. Si te compensan, sigues con tu entorno. Si no te compensan y te amargan la vida, te alejas de tu entorno.
Le puedes dar muchas vueltas e introducir variables, ponerle la cara de tu tía Piluqui o de tu novio Fernandito, y la cosa se hace más cuesta arriba, naturalmente. Pero, al final, todos los debates de este tipo se resuelven siguiendo el proceso que te he descrito más arriba. Si ser vegana es el eje alrededor del cual has construido tu personalidad, que te define y define tu estilo de vida, tus valores, etc, pues no querrás renunciar a él ni sentirte ofendida por los demás, por tanto, acabarás por decidir no convivir con tu familia a la que tengas ocasión y mudarte de entorno. Si no es tan importante, pues los tolerarás, sencillamente.
Respecto a tu novio, como tú bien dices, no puedes pretender que haga suya tu ideología, igual que no le puedes pedir a un votante del PP que vote a Podemos (o a la inversa, no vengo a debatir de política) por muchas razones que le des sobre que sería más ético, blablabla. Así que lo mismo, al final tendrás que decidir si vuestros estilos de vida son compatibles o no. No hay más.