Entre justificar que no lo puedes dejar ir porque TÚ lo quieres (está claro que él a ti no es que no te quiera, es que ni te respeta ni valora una mierda) y esas fantasías que os encanta crearos de “conmigo será distinto” (ya sabes que no, pero no lo quieres ver), estás más perdida que Bob Dylan en el videoclip de We are the world.
Despierta, chiquilla!
Y ponte de una vez por todas por delante de su actitud egoísta… que te da un caramelo haciéndote sentir especial y lleva 5 años teniéndote de segundona con tu consentimiento.