No tienes deuda alguna, y si la hubiera, créeme, la has pagado aguantando sus desvaríos. Nadie te va a devolver esas noches de paño emocional.
En todo caso deberías sentirte bien de haber sido capaz de ver las cosas por ti primero, de verdad que si te conociera iria a la puerta de u casa a gritarte con pompones: ¡no cedas!
¿Sabes la de veces que las personas dejan de lado lo que sienten por el bienestar del otro? Como el 70% de las veces, y casi siempre es esperando algo a cambio que no se consigue y frustra, y nos vuelve infelices, porque hemos sacrificado por nada, ¿y sabes? No hay que sacrificar nada, y en todo caso, primero tú que al otro lo encontraste en la calle.