Si quieres romperle los dientes se los puedes romper, aquí nadie te va a criticar por ello, pero la deportación a Canadá se puede quedar en una anecdota en comparación con lo que te puede pasar. Solo digo.
Yo tambien me sentí avergonzada cuando me pusieron los cuernos (y me enteré a cinco meses de casarme, doce años de relacion y dos hijos después), pero no es algo que te tenga que preocupar, porque con el tiempo te va a dar exactamente igual, con el tiempo hasta te vas a reír del tema. Por otro lado, si no quieres ver a sus amigos o a alguien estas en tu derecho, y a quien se moleste que se joda, que cada accion tiene su consecuencia.