La mayoría de la gente no aprecia la cantidad de trabajo, tiempo, dinero y cariño que se invierte en algo hecho a mano. Yo hago patchwork, y aunque he hecho cosas para regalar que he visto que se recibían con ilusión, a otras no les han dado ninguna importancia, así que ya regalo poco, sobre todo a mis sobrinos. Antes estaba siempre haciéndoles camisetas con aplicaciones, muñecos de trapo, etc, y luego ni se las veía puestas, ni los muñecos estaban en su habitación, porque los niños de ahora tienen tanta ropa y tantas cosas, que no aprecian nada (y los padres tampoco) así que paso de gastar tiempo, esfuerzo y dinero en cosas que acabarán donadas a la beneficencia sin apenas usarse.En fin, no te sofoques, y la próxima vez le regalas otro Kinder, y todo eso que te ahorras. Eso sí, yo le haría saber el trabajo, el dinero y la ilusión que pusiste en el regalo, y lo que te frustró que no le hiciera ni caso. Para que se entere, nada más…