Como hija que soy de mi madre, la cual hace unos meses de ha recuperado de un cáncer, se de primera mano el horror que supone todo el proceso. Desde el diagnóstico, toda la información a mansalva que te dan continuamente, asimilarlo, tener miedo, todo el tratamiento y la mierda que ello conlleva. Me parece alucinante y una gran falta de respeto lo que cuentas en tu post.
Y mira, si te soy sincera, ahora que todo ha pasado y hemos recuperado las fuerzas, he aprendido entre muchas otras cosas a relativizar y a decir las cosas que me duelan. Si tu te ves con fuerzas y esas personas saben de tu enfermedad y te hacen ese comentario, contesta. Ya está bien con la falta de sensibilidad. Hay veces en las que es necesario dar un golpe como la mano encima de la mesa (metafóricamente hablando).
Y sobretodo, ánimo, pasará y te habrás hecho de hierro.