En mi caso, encontré al mío jugando a rol clásico de papel y dados. Después de correrme todas las juergas que me apetecieron, por fin conocí a un chico romántico y con los pies en la tierra y conectamos enseguida. Lo gracioso es que tenía prejuicios contra los chicos que estudiaban ADE y de familia con pasta, pero nunca he estado tan bien con una pareja.
Exige lo que quieres y no pierdas el tiempo con mareadores y rolletes. Si en tu círculo no encuentras a nadie, busca sitios para conocer gente nueva. Aficiones, cursos, redes o lo que se te ocurra. Quizás también estar abierta e intentar que tus prejuicios no influyan en las personas que conoces.
Ante todo, lo más importante es dejarse llevar y no vivir la búsqueda del amor como un drama, sino como una oportunidad de conocerte y cuidarte.