Yo me casé en Julio y los dos decidimos que queríamos despedida de solteros y que los dos tendríamos striper porque nos parecía bien.
Mi marido no era un invitado, mi marido era el novio y le dije que lo disfrutara y pasara en grande al igual que hice yo.
Al día siguiente nos contamos todo y nos echamos unas risas.
Yo no le veo nada de malo la verdad, se trata de confianza y seguridad en uno mismo y en la pareja.
Y con respecto a los stripers, conozco muchos, entre ellos mi primo, y muchos/as son personas con familia y orgullosos/as de su trabajo.
En resumen, destrabate, que es más la película que te creas en la cabeza que lo que pasa en realidad.
¡A ser felices!