Hace casi ya tres meses, tuve un aborto a las 12 semanas. También pude oír su corazón y como después ya no se oía. Es duro, difícil, y no lo vamos a poder olvidar. No significa que no lo podamos volver a intentar, y porque no, conseguirlo, aunque ahora no lo queramos ver ni nos consuele. Tómate el tiempo que necesites, recupérate y no tengas prisa. Llora, grita, desahogate. Por mucho que puedan no entenderlo, necesitas tu tiempo. Somos mamás de unas preciosas estrellas que nos acompañarán por siempre. ¡Ánimo!