Me sucede exactamente lo mismo. Hace poco una amiga me tachaba de exigente porque no quería quedar con un chico que no me atraía físicamente nada, aunque, intelectualmente sí. Ella me decía que daba igual que fuera feo, sí cumplía otras de mis «exigencias».
Pero no. La cosa no funciona así.
Él quería lo que quería y yo no. Me niego a conformarme con alguien que no me gusta por algo que muy acertadamente comentaba una compañera «que porque le gustemos a alguien, ya nos tiremos a sus brazos». ¡Gracias, Señor por ser digna de que un chico me hable!
Yo estoy muy de acuerdo en que tengamos exigencias y principios básicos a la hora de elegir a la persona con la que queremos pasar un rato o nuestra vida; al fin y al cabo se trata de nuestra seguridad y respetar nuestros gustos y necesidades.