Mi opinión es, primera la cabeza, luego el corazón. Ve al médico, que te haga pruebas y te informe bien de riesgos y demás. Después habla con tu marido y tomad una decisión en pareja.
Lo más importante es que ese embarazo no sea peligroso ni para ti ni para tu bebé, porque si a mí me dijeran que corro mucho riesgo, me plantearía muy seriamente interrumpirlo.