Vaya hija, cuánto siento todo ésto. La verdad es que me alegro de que no te pusiera la mano encima, pero no entiendo por qué tienes tú la culpa de nada. El maltratador es él y mil veces él, así que estamos todas hasta las narices de estas machiruladas que también tienen asumidas muchas mujeres. Mucho ánimo y a ver si se mejora la cosa.