No eres la primera mamá a la que escucho contar esta misma situación. A ellas se les ha ido pasando con el paso del tiempo, a medida que los peques crecían y no eran tan susceptibles a los peligros que los rodean.
No estás loca ni eres la única a la que le pasa, eres una super mamá que adora a sus niños y los protege.