No es que no le guste viajar, es que sí le gusta y le gusta hacerlo con sus amigos, pero contigo no. O sea, que lo que le molesta eres tú.
A mí ya que no se posicione a tu favor con lo de su amigo ya me habría hecho mandarlo a la mierda.
Mándalo a Berlín y cuando vuelva que se encuentre todas sus cosas en la puerta y la cerradura cambiada (o desaparece tú del mapa).