Honestamente no creo que sea la solución más adecuada según tú panorama o lo que planteas. Cómo te ha dicho la chica anterior es una decisión muy importantes y cómo estés preparada para sobrellevarlo posteriormente . Mi experiencia digamos que la viví a través de mi esposo, cuando asistía a las revisiones pre-operatorias todo bien, el médico le aconsejó ir a grupos de apoyo psicológicos donde las personas que van o están pasando por una situación similar o ya habían salido de cirugía, el nunca fue. Y no veas los problemas que se nos vinieron encima después de la operación, desde recriminar la comida que hacíamos en casa para los demás miembros de la familia y que el no podía comer, hasta problemas entre nosotros como pareja. Ya han pasado cómo 8 años, ha recuperdado como el 50% de los kilos que perdió y sigue alimentándose sin reparo de que es o no saludable. Si volviésemos el tiempo atrás no lo habría apoyado para entrar a quirófano, estaría más gordo pero nos habríamos ahorrado muchos de los problemas