No hace falta que le dejes, a juzgar por las «perlas» que te ha soltado, será él quien te deje a ti. Y no te engañes queriendo creer que te dijo cosas que no pensaba porque estaba enfadado, al contrario, en esos momentos es cuando se suelta todo lo que uno lleva dentro, aunque puede hacerse sin faltar al respeto al otro como él lo ha hecho. Asúmelo, vuestra relación tiene difícil arreglo, y menos por ese camino.