A veces ocurre. Cuando no estás bien y empiezas a plantearte que sentido tiene tu vida. Cuando más lo he vivido fue en una época en que creo que si que tenía depresión. Pero a veces cuando las cosas no van bien, aunque no sea un estado permanente, me vuelve a venir a la cabeza. Cruzar la calle sin mirar si viene un coche porque, para qué… Estar esperando el metro y pensar en que así estaba la gente que se había tirado a las vías segundos antes de hacerlo. Ponerme en su piel… Nunca he llegado a hacer ninguna estupidez, pero te das cuenta de que la línea es muy fina, mucho más de lo que pensamos.