Mi madre no ha dejado nunca entrar a nadie a mi casa, y mira, para algo es su casa, y sus normas, así que cuando me independice empecé a hacer lo que me diera la gana. Y punto. Hay cosas que no se pueden cambiar, si ella no quiere, pues no quiere y punto, a lo mejor quiere sentirse cómoda en cada y con gente externa pues no puede. Es su decisión, la verdad.