Ay…cómo me recuerda a mi madre, que me lió el pollo cuando me independicé, seis meses estuvo sin hablarme y sin verme. Te aconsejo que hagas lo que yo hice: dejarla que se cansara. Cuando se cansó de hacer el imbécil vino a verme.
Me volvió a montar un pollo porque no me casé por la iglesia y otro más por no bautizar a mi hija. En todos los casos la dejé que se enfadara y que se cansara de estar enfadada, simplemente hice lo que me pareció correcto. Te aconsejo lo mismo: seguid con vuestra vida, se cansarán de estar así.