Acoso laboral. Todas las personas a las que les he visto sufrirlo han tenido que acabar contratando un abogado, haciéndose informes en el médico de cabecera que acrediten que su ansiedad y/o depresión están causados por el trabajo, etc. De todas, ninguna ha conseguido demostrarlo. En cuanto se pillan la baja por depresión les despiden y punto. Si, ya, es despido improcedente. Te pagan una mierda por despido improcedente y andando.
Lo que quiero decir es que, por desgracia, hay tipos que se sienten JEFES, así en mayúsculas acosando a alguien. Eligen a una víctima y la hunden para subirse la autoestima porque, en el fondo, lo que tienen es inseguridad en sus capacidades. Unos cabronazos/as, vamos. Que puedes denunciarle y llevarle a juicio, desde luego. Pero prepárate a gastarte una pasta en abogados, a comprometer a tus compañeras llamándolas como testigos, a que te digan que, por no arriesgar el curro, no van a testificar, a pedir mil papeles… y que al final no se pueda demostrar. Y, si se puede demostrar, que es lo menos, multa y andando.
Te sale muchísimo más a cuenta cambiar de trabajo, aunque tengas que buscar bajo las piedras. No es justo, pero la vida no lo es.