A ver, qué pasa, lo que le gusta a él está mal y lo que te gusta a ti es perfecto?? Pues si él quiere llevar a los niños (si le dejan pasar a la plaza) a ver los toros tiene todo su derecho. A cada uno le gusta lo que le gusta y hay que respetarlo, tan respetable es ir a los toros como no ir. Y a quien no os guste pues no vayáis.