Tú imagínate que tienes algo muy importante que hacer (como una boda, vaya, algo único en la vida o eso se pretende) y necesitas a otra persona y esa persona se comprometió de antes y cuando llega el momento te viene con «es que yo tengo una vida, no puedo perder una mañana y no, no vengas a buscarme porque es que mis cosas me las pago yo». A mi también se me quitarían las ganas de que fueras mi testigo. Supongo que lo del niño del colegio te lo diría ya porque su madre le diría (o ella misma pensó) «mira, paso de ella y que sea mi madre porque esta me está dando problemas». Es que es normal….