Una cosa es tener tus propias ideas y otra muy distinta es incomodar e imponer tus ideas a quien piensa diferente. Se llama intolerancia. Menuda falta de respeto y de educación con esos aires de grandeza. ¿Te imaginas estar en una relación con alguien que te va a machacar como pienses distinto a él? Uf, no gracias.