Ya de por sí, detesto que me hagan invitación a bodas por lo gastos que eso implica, vestido, zapatos, peluquería, maquillaje, accesorios, si no tienes carro pues transporte y demás, en Colombia la gente se casa en fincas y hoteles lejos de la ciudad lo que hace más difícil aún el transporte. A eso se le debe sumar el regalo, que uno es por gusto, pero eso que hizo tu «amiga» es una descortesía, una muestra de que no vale la pena como persona y que si quería un matrimonio por lo alto debió haber ahorrado. Tú mujer sigue trabajando y luchando por ti y ella que se llama coma un burro.