Llevo 15 años con mi marido, nos casamos hace 5 años, después de 10 años de noviazgo. Desde luego en todo este tiempo (sobretodo durante el noviazgo) ha habido altibajos, pero siempre al final hemos apostado por la relación.
En nuestro caso la relación tiene tantas vertientes que aunque en determinado momento se esté resintiendo una, por ejemplo la sexual, las demás hacen que la relación siga teniendo sentido y sea una relación completa: somos amigos, amantes y compañeros de vida. Además del sexo (insisto, porque veo que te preocupa) están las conversaciones, el cariño, el compartir la vida con esa persona, el tener un proyecto común, pasarlo bien juntos, divertirse, compartir la vida, en esencia.
Igual suena ñoño o bucólico pero para mí es lo normal. Cuando se llega a un estado de confianza tan grande con una persona, es una maravilla. Y claro que hay dudas a veces, pero es importante recordar lo esencial de la relación y valorar si sigue compensando o no.