Mi mejor amigo ni hostias. Puerta, hombre ya. Que cojones más gordos.
Mi hermanastro es igual y cuando viene a casa me quedo sentadita a ver que hace después de comer; sentarse al sofá con la mesa aún sin recoger. Ya os podéis imaginar la pelea con mi madre porque ella irte recogerlo y a mi no me da la gana de que lo haga porque el otro sea un machista y un misógino de tomo y lomo. Tengo cada pelea con ese energúmeno que no te lo imaginas.
Como dices, es tu amigo, no tienes porque aguantarlo, dale puerta. Para ser un gilipollas que se vuelva a la cueva.