Sinceramente, no me sorprenden esto que cuentas. Aunque nos digan que ya hemos alcanzado la igualdad porque estudiamos y / o trabajamos lo cierto es que ni la rozamos con los dedos. Porque ellos siguen entendiendo el trabajo del hogar como tarea de la mujer, los hijos de la mujer y por supuesto, trabajar y aportar dinero porque sino somos mantenidas.
En resumidas cuentas, siéntate con él y dile que no puedes más. Explícale como te sientes y que la casa y la niña es de los dos, igual que las facturas también son de los dos. Si no atiende a razones, pues o te separas o lo asumes y estás así toda tu vida.