Una fantasía es una fantasía. A ti no te pone ningún actor o cantante? Te aseguro que a mí sí y no por eso quiero menos a mi marido. Todos fantaseamos. El tema es que en la discusión te ha dado la impresión que, igual que decía lo de la tía esa podría decirlo de cualquier otra que sí tenga a mano. El problema es la desconfianza.