Puffff es muy complicado hipotecar tu presente por un futuro hijo hipotético. No sé qué aconsejarte, la verdad. Si realmente quieres ser madre y el no quiere, lo «mejor» es dejarlo cuanto antes puedes ir posponiendo la decisión, pero esa «espada de Damocles» siempre va a estar ahí sobre vuestras cabezas.
Cuando dos personas están bien juntas pero no quieren lo mismo, lo mejor es que se separen porque si alguien cede al final pasará factura.
Mucho ánimo y un abrazo