Yo estuve en la misma situación que tú, solo que en mi caso, yo era la que no quería hijos. Éramos felices, nos amábamos mucho y cuando se nos planteó la situación, él decidió seguir juntos. Y aquí estamos, super felices, no nos falta nada. Lo que nos ayudó a decidir fue que entendimos que lo que los dos queríamos una familia, y que podíamos llegar a serlo de muchas maneras. Hay parejas que son perfectamente felices sin hijos, con hijos, con gatos, con perros, con abuelos porque han formado una familia con todo lo que ello implica.
La decisión es tuya, lo que no puedes hacer es presionar al otro para que cambie, porque eso es el camino al sufrimiento de ambos.