Te cuento mi caso. Con 33 años me diagnosticaron una artrosis degenerativa de caderas después de años con dolores. Nadie me creía, era demasiado joven para que me dolieran las caderas. Y al ser tan joven ningún médico se atreve a ponerme prótesis. Me intentaron «arreglar» con una artroscopia de cadera de la cuál no quedé bien. Me han dicho que acabaré en una silla de ruedas. Aún así y después de mucha ayuda psicológica decidí levantarme cada mañana y sonreirle a la vida. Es difícil y duro. Pero mira, tengo una niña de 4 años y estoy de nuevo embarazada. Para las caderas nada bueno… pero decidí tirar hacia delante. Siempre habrá algo que puedas hacer, siempre habrá gente buena que te ayude, siempre habrá esperanza y cosas, que aunque con dificultad y dolor puedas llevar a cabo. No dejes que ésto pueda contigo!!! Un besazo y adelante!!!