Siempre tendemos a culpar a la persona con la que nos ha sido infiel. Desde mi punto de vista, ella no tiene nada que respetar y nadie a quien rendirle cuentas. La culpa exclusivamente es de tu marido, él si debía guardar fidelidad y respeto y no lo hizo, ella podía hacer lo que le diera la gana. Llamadme mala por pensar así, pero lo pienso.
En el momento en el que tu pareja está dispuesto a serte infiel (lo haga o no) la relación está rota.
Muchísimo ánimo, y no, yo no volvería. Tienes toda la vida por delante para conocer a alguien o para conocerte a ti misma y disfrutar de la vida. Un beso!