«Y que la culpa había sido tuya por no ayudarle con su ataque»
Pero a ver, a ver.
A VER.
Cuando los tíos empiecen a considerarse adultos por sí mismos y no pobrecitos bebés sin ninguna responsabilidad y nosotras sus mamás, empezaremos a avanzar.
NO VUELVAS CON ESE PAVO.
A no ser que te haga gracia que te controle. Pero poquito, eh?
Flipa.