Hola, tienes razón, es su cuerpo y cada uno hace lo que quiere y probablemente si trates de persuadirla lo quiera hacer con más ganas. Es cierto que muchas veces no se piensa mucho las cosas con esa edad pero muchas veces depende de la propia madurez de cada uno. Yo me he tatuado y no me he arrepentido, al contrario, con los años me gusta más, también hay que tener cuidado porque la tinta «crea adicción» siempre quieres hacerte más. Quizás una cosa para disuadirla es que si alguna vez se tiene que hacer una resonancia magnética, no podrá hacerse en esa zona. A mí me vino bien no estar segura de unos y así pude hacerme la prueba en la espalda. Tan joven no se piensa en eso, pero nunca se sabe si se va a necesitar. Espero haberte ayudado.